Una forma segura de conocer a alguien es pasando tiempo con el o ella. La vida de relación es una segura manera de conocer y darse a conocer. En el Salmo 91 encontramos nuestra forma de asegurar relación con Dios: Habitar bajo Su protección.
Es una sencilla tare diaria en la que nos acercamos a Dios a compartirle todas nuestra vida. Es similar a lo que uno hace con su mamá o papá, o su conyuge cuando vuelve al hogar y le comparte las ocurrencias del día. Es el rendir cuenta de lo que nos pasó o de nuestro foco de atención en el diario vivir.
Esa diaria relación, nos permite conocer y, sobre todo, entender a Dios y Su voluntad. Ello ocurre mediante Su Palabra y nuestra vida de oración, en donde nos relacionamos intimamente con El.
Lo más interesante es que mientras mas relación con Dios tenemos, alcanzamos a entenderlo mucho mejor o aceptamos Su preciosa voluntad, porque alcanzamos a confiar en El; entendemos de una u otra forma la revelación que había en Su voluntad.
El punto es sencillo, mientras más relación tenemos con Dios, alcanzamos más revelación y con ello nuestra obediencia se activa, porque nos sujetamos a El. Nuestra confianza crece y depositamos todo en El.
Así ocurrirá Su promesa “Me invocará, y yo le responderé: Con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida. Y le mostraré mi salvación” Sal.91:15-16
Vive cada día descansando bajo Su protección. Medita en Su Palabra y relacionate con El.