FRENTE A LA CHIMENEA EN NAVIDAD
Celebrar Navidad es una gran oportunidad para expresar nuestra alegría.
Los regalos que recibimos son una muestra de afecto y gratitud. Resulta gracioso escoger “el mejor” porque no importando forma o tamaño, todos encierran lo mas valioso: amor.
Los regalos son portadores de gozo, tanto para el que lo recibe como para el que lo da. Ello nos permite recordar algo muy importante.
Gálatas 4 nos muestra un bello ángulo del valor de la venida del Señor en Su Natividad.
Desde el versículo 4 leemos: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. 6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre!
7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
El pesebre es el lugar en donde nació nuestro Salvador, con humildad, en rendición, dependiendo del Padre. Es maravilloso recordar que la rendición de Cristo hizo posible la redención de todo aquel que lo recibe como Señor. Además nos hizo herederos!!!
Ese, es un regalo que nada ni nadie podrá superar.
¡FELIZ NAVIDAD!
